jueves, 14 de enero de 2010
Los sapos y las ranas son anfibios. La gran mayoría de los animalitos que encontramos en este grupo transcurren una transformación durante su desarrollo. En su etapa juvenil son acuáticos, la forma de su cuerpo semejando a la de un pez y respirando por medio de branquias. Durante la transformación o metamorfosis las aletas se desarrollan en patas, la cola desaparece, y la respiración se vuelve pulmonar.
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